jueves, 10 de enero de 2008

Trabajo teorico sobre la producción de sentido (apuntes de aproximiación)

"La reflexión es el coraje de buscar la verdad en nuestras propias presuposiciones (...) ".
Martín Heidegger

El objetivo del presente trabajo es intentar una aproximación sobre la manera de producción del hecho arquitectónico en la ciudad, así poder condensar de una manera local una muestra de la producción arquitectónica en la ciudad de Pergamino, para comprender dicha elaboración aceptamos como parte necesaria la relación entre la idea y su hecho físico: la obra construida, entre el hacer y el pensar o de manera resumida la construcción del pensamiento en arquitectura.
Por medio de la reflexión sobre estos modos y búsqueda en su mayoría particulares y hasta en cierto grado solitarios, nos conducen a plantear la identidad del proyecto contemporáneo y las formas de hacer ciudad como manera de configurar lugares cotidianos. Por ello la cuestión del espacio; su análisis y reflexión en la arquitectura, en muchos casos se puede simplificar o remitir al abordaje del tema de la casa como tema recurrente y paradigmático dentro de la labor del arquitecto y en general como tema de estudio a partir del surgimiento de lo Moderno como antagonismo frente a lo tradicional.
La casa como fenómeno nos permite vincular ciertos conceptos y aspectos que surgen negados o planteados en el proyecto moderno, así hablamos de función, forma, estructura, contexto, materialidad, etc. Como elementos significativos y estructurantes del espacio actual en busca de una identidad del lugar y de su consecuente expresión cultural. Entendiendo aquí la identidad como señas o facciones del rostro de una comunidad plural cuyas manifestaciones son los distintos lenguajes que son la razón de ser del “corpus” de la arquitectura local entendida y conformada por la teoría y la practica, la exploración de esa relación es el buscado andamiaje para permitir una codificación esquemática de la obra de autor.
La obra construida en la ciudad es una compleja trama de producción que ha ido constituyéndose como un paisaje artificial de una comunidad con escasa tradición arquitectónica, podemos enunciar que a la mezcla destartalada de los más variados estilos que se utiliza para disfrazar el esqueleto de la casa moderna se le llama arquitectura moderna.” (1) aun cuando parece ajustarse y es al mismo tiempo una frase intemporal, plantea parte del muestreo de una convocatoria de trabajos sin uniformidad ni sistematización comprobable.
A grandes rasgos, y con las debidas diferencias y similitudes, encontramos obras en la actualidad que construyen el paisaje de la ciudad con una arquitectura basada en la existencia de relaciones complejas entre construcción del espacio desde la arquitectura y los propios valores de identidad de sus usuarios, esta tensión de relaciones derivan en una diversidad de lo urbano que en determinados casos genera la repetición en el tiempo de modelos y estrategias de apropiación del espacio con fuerte referencia a la tradición y en otros casos, los mas singulares, en una arquitectura de programa con puntos de partida en la diferencia de sus respuestas entendidas estas como búsquedas con explicitas manipulaciones proyectuales.
Un recorrido por la ciudad permite avistar ejemplos de arquitectura con una tradición de continuidad, que si bien se sustenta en la utilización de elementos repetidos y reutilizados mas allá de su tradición, ponen el acento en la asociación de algunos componentes en relación a su valor como objeto cultural; es el caso de las tipologias tipo chalet y de cierto clasicismo moderno enraizado culturalmente con el status social. Al mismo tiempo también conviven arquitecturas que resultan lógicos ejercicios con intenciones de ruptura que se convierten en reinterpretaciones de valores tradicionales de la comunidad, aliados a componentes de índole moderna tanto en su expresión como en su concepción.
Para estos arquitectos que trabajan en un territorio desde el cual surgen de manera lógica la postulación y el planteo de acciones de arquitectura que respondan a las necesidades del encargo a modo de construcción intelectual del acto de producir arquitectura, se les plantea la disyuntiva sobre si en su labor existe tal investigación metodologica y por ende una retroalimentación entre las ideas y su construcción en la ciudad.

CONTEXTO:
Si en primer lugar propusieramos que la ciudad es un organismo vital, visible como un cuerpo factible de un diagnostico y tomaramos algunos de sus “organos” veriamos en una primera instancia las obras construidas en la escala domestica, cuya realización se liga mas fácilmente a la experimentación y redefinición en la escena arquitectónica, con la cual se buscara establecer la relación univoca entre la elaboración teórica y la realidad sensible: “la obra construida”.
En el marco de la labor profesional encontramos ejemplos que consolidan un trabajo en el tiempo sostenido por una presencia en la ciudad de carácter experimental sin aportes de pautas sintomáticas para la arquitectura actual, los encargos se pervierten e invierten de acuerdo a la generatriz del problema a resolver y su respuesta al medio en que se va a desarrollar es asi que podemos resumir que se basan en los recursos disponibles, el tiempo de concreción, las pautas básicas de uso y los parámetros estéticos en vigencia.
El procedimiento elegido para intentar organizar una documentación parcial de los ejemplos, es con el fin de establecer la relación entre el pensar y hacer arquitectura en la ciudad, no desde una simple clasificación de elementos de lenguajes arquitectónico o la mera interpretación del repertorio de formas de los arquitectos elegidos, es simplemente una operación que revisa la dimensión de origen de la invención y sus condiciones como experiencia fenomenológica, tanto desde lo teórico como de lo factico. Considerando dicha lectura como si las obras fuesen notas breves invitando a que se las indaguen aprehendiendo que “la lectura de un edificio no es independiente de factores muy variados: la condiciones socio-culturales del observador, la presencia de un cierto tejido constructivo en los alrededores del objeto estudiado y la inmersión del “signo arquitectónico” en un contexto determinado.” (2).

ANTECEDENTES:
La nula existencia de documentación tanto teoricos como practico referida específicamente a la arquitectura cotidiana y reciente de la ciudad se contradice o mejor dicho expone lo paradojico de la existencia al mismo tiempo de una consolidación urbana espontanea posibilitada por las circunstancias economicas y geopoliticas del momento actual luego de la crisis del 2001.
La arquitectura de la ciudad se ha consolidado con ejemplos puntuales y escasos de arquitectura domestica entendiendo que esa concepción del espacio le sucede al surgimiento de una tectonica posibilitante de abordar una determinada necesidad por medio de la técnica que interactúa entre los materiales y elementos disponibles, el bagaje teórico y la definición del uso para su adecuación formal como invención, es en este contexto que la obra construida denota sus intenciones programáticas como postura individual abarcativa de valores universales o como simple experimentación del oficio sin otro parecer que la perpetuacion de una tradición, es decir pareciera que no existen patrones de identificación mas allá del hecho construido, avalado esto por la poca difusión del trabajo profesional, la inexistencia de publicación sobre el tema de la arquitectura como quehacer cultural y social ni alguna producción teórica que refleje la visión sobre temas de la profesión en general y la arquitectura en particular. Cabe aclarar que partimos de la ideas de que la ciudad es el todo que unifica sueños y verdades de una comunidad en pleno ebullición social, cultural y política bajo las coordenadas de la democracia, la misma ciudad que nos presenta un panorama cambiante, fragmentado e incompleto pero que evidencia dentro de su “corpus” signos de una arquitectura que enmarca un conjunto de valores, símbolos y costumbres de uso regional, es por ello que al decir del arquitecto Mario Gandelsonas “El término ‘arquitectura’ se refiere a un grupo de representaciones y creencias más o menos sistematizadas sobre el mundo construido y las prácticas a él relacionadas históricamente, definidas dentro de la cultura occidental como ‘arquitectura clásica’ o ‘arquitectura moderna’. A ello nos referiremos como ‘arquitectura’.(3).
Es asi que la ciudad en toda su densidad muestra su ser indefenso, cuyo entorno hibrido nos habla de un mestizaje que incorpora obras catalizadoras de algunas propuestas que nos animan a preguntarnos sobre la existencia de una teoría mas allá de cierto planteo de prótesis del proyecto, común a obras que intervienen en el perfil urbano con una presencia resuelta con la mera adición al cuerpo urbano, ya no como imagen y semejanza sino basados en valores que tienen que ver con la flexibilidad, la economía de recursos y usos. Estas incrustaciones y enquistamientos proponen artilugios concretos que enmarcan la diferencia o la repetición en términos de Gilles Deleuze, para darle vida y evidenciar la originalidad o la simple reiteración de lo original como simulación. Así coexisten en esta actitud de mestizaje dos formas de acudir al encargo una, tiende a lo TRADICIONAL y se refiere a la recuperación y repetición de formas, elementos y maneras de entender el habitar y sus consecuencias, es una aceptación de convenciones en el tiempo. A grandes rasgos, la otra es la EXPERIMENTAL y remite a la aceptación de parte de las trasgresiones posible en cuanto a superación de códigos o a probables decodificaciones de los estamentos y categorías del espacio contemporáneo resumimos por ello que la arquitectura debe resultar permanente, comunicando y proponiendo no solo una exposición siempre nueva del cobijo sino como estrategia formal de una visión latente del espacio habitable y deseable del hombre de cada época. La arquitectura se convierte por el peso de su presencia en origen de investigación para armar, desarmar y volver a armar las condiciones cambiantes del espacio habitable, un proceso siempre en movimiento como destacaba Albert Camus (4) cuando relacionaba la dicha y lo absurdo en la condición humana tras el análisis del mito de Sísifo, a quien los dioses habían condenado por haber revelado los secretos de los dioses, encadenado a la Muerte y querer disfrutar de los placeres de la Tierra, consecuencia de ello es su desprecio de los dioses, su odio a la muerte y su apasionamiento por la vida que le valieron el suplicio de rodar para siempre una roca hasta la cima de una montaña desde donde volvía a caer por su propio peso y a comenzar una y otra vez. Los dioses habían pensado que no hay castigo más terrible que el trabajo inútil y sin esperanza pero existe en Sísifo una inmensa alegría porque sabe que ese destino, su destino le pertenece, al igual que a la arquitectura le pertenece la invención del espacio habitado.
“Los tiempos son tres”, dice San Agustín, “el presente de las cosas pasadas, el presente de las cosas presentes y el presente de las cosas futuras”.(5).

M.A.V, Pergamino 2007


(1)"La Arquitectura Futurista. Manifiesto" Por Antonio Sant´Elia (1914).-
(2) La arquitectura Moderna” por Gillo Dorfles.-
(3) por Mario Gandelsonas.-
(4) ”El mito de Sísifo”. Albert Camus Ed. Losada.
(5) “Confesiones” Agustín, Santo, Obispo de Hipona;. Original de 400 d.C. Alianza Editorial, Madrid, 2001, Libro XI, Capítulo XX.

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