jueves, 19 de noviembre de 2009

EL DESEO DE LO BELLO Y LO UTIL

(*) El deseo de lo bello y lo útil

Siempre resulta difícil pensar en la arquitectura y el arte como manifestaciones humanas relacionadas. El razonamiento mercantilista tiende, por lo general, a negar ambas formas de producción de sentido.
Lo bello y lo útil nacen del acontecimiento vital de toda invención; este acto creativo es al mismo tiempo poético y técnico y debe ser un acto de sentido ético y estético.
El arte, al decir de Aristóteles, es una entelequia que implica un fin en si mismo, dicha autoreferencialidad genera una formalidad sin fin; mientras que en La arquitectura los fines son externos a ella, su validación responde a requerimientos y necesidades externas a dicha disciplina pero es en su génesis donde ambas se unen y encuentran un mismo punto en común: la invención , ese mismo acto de iniciación tiene base en la búsqueda y construcción del tiempo, lo conceptual, lo materico, y de lo espacial.
Esta cuestión compleja solo se resuelve en el día a día, comprometiéndonos con el hacer y el pensar ético y estético para mejorar los deseos de calidad de vida de todos y reconociendo en nuestro trabajo la raíz que unifica ambas disciplinas: la expresión de mundos nuevos, mejores y felices.
“De los deseos, unos son naturales y necesarios, otros naturales pero necesarios y otros, al fin, ni naturales ni necesarios, que provienen de opiniones sin sentido.”
EPICURO, Sobre la felicidad.

Arq. Miguel A. Vecino

(*) El presente texto fue publicado en la edicion del 02/07/2009 del diario LA OPINION de Pergamino para el festejo del dia del arquitecto.